La oscuridad me pesa
La oscuridad me pesa, como a Demócrito el mundo, me ensordece la sonrisa demediada del invierno, y su toque sobre mi garganta es la simulación de un homicidio. Los ruidos de las aceras, los lejanos paraísos que nunca serán nuestros, la añoranza de la inexistencia, todo se ha perdido con el frio, todo ha quedado congelado dentro de la sombra y yo ya no tengo ojos para poder arrancarlos.
