Las personas llegan a pensar que un sufrimiento anterior justifica su actual estado de prosperidad o de miseria, creen que el dolor los ha redimido o los ha acabado. Lo cierto es que no se aprende del dolor más que a sufrir de formas diversas; el dolor no cura ni castiga, únicamente se hace variado. La prosperidad o la miseria son sólo mutaciones de un mismo padecimiento que ha sabido perdurar en el cambio.
!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados